27 septiembre, 2026

Se cumplieron 80 años del primer viaje aerocomercial a Europa

Hace pocos días, más exactamente el 13 de septiembre pasado, se cumplió el 80° aniversario que nuestro país inició regularmente los vuelos comerciales a Europa. En esa travesía bautismal se utilizó el avión cuatrimotor “Avro York” con capacidad para 24 pasajeros. Esta nave desarrollaba una velocidad crucero de 338 k/h aunque su velocidad máxima era de 480 k/h a 6.400 metros, siendo su techo de vuelo de 7.010 metros. La máquina había sido adquirida a Gran Bretaña por la compañía FAMA (Flota Aérea Mercante Argentina) luego de la Segunda Guerra Mundial, en 1946.

Inicialmente los servicios regulares a Europa partían del aeropuerto “Presidente Rivadavia” (Morón) y tenían como destino final la ciudad de Londres con escalas que se hacían en Río de Janeiro, Natal, Dakar, Lisboa y Paris. Posteriormente se agregaron los destinos a Madrid, Roma y Bonn, mediante combinaciones que se efectuaban en Lisboa.

A los nueve días de este primer vuelo de FAMA a Europa, hizo lo mismo la compañía española Iberia (22-9-1946), vuelo que cubrió la distancia entre Madrid y Buenos Aires en 36 horas haciendo tres escalas y utilizando el avión norteamericano Douglas DC-4. Esta travesía fue para la compañía española su primer vuelo trasatlántico que unió Europa con un país de Sudamérica.

Antecedente

Pero para que este vuelo mercante y regular de FAMA se pudiese concretar en septiembre, tres meses antes, el 4 de junio de 1946, había partido a Europa la primera aeronave con matrícula y bandera argentina que traspuso el Atlántico Sur. El viaje se realizó a bordo del hidroavión británico Sunderland “Inglaterra” rebautizado “Argentina” (foto). La máquina que había sido a arrendada a la “Compañía Argentina de Navegación Dodero”, llevaba entre sus tripulantes los pilotos argentinos Luis Kment, luego comandante internacional de Aerolíneas Argentinas; Horacio Fortini, retirado de la actividad en 1962 y Edgardo Paulo Mannini, y el técnico de vuelo Julio Díaz Romero, también argentino.

Un Avro York similar al utilizado por FAMA y bautizado en Inglaterra “Ascalón”, fue avión VIP para centro de conferencias volantes. Fue utilizado por el primer ministro Winston Churchill.

Este primer viaje comenzó cuando el hidroavión levantó vuelo desde la dársena “F” de Puerto Nuevo de Buenos Aires y donde fue despedido por el entonces presidente Perón, los ministros Pistarini (Obras Públicas) y Bramuglia (Relaciones Exteriores y Culto) entre otras autoridades civiles y militares. La nave, luego de volar aproximadamente 2.000 kilómetros, hizo la primera escala en Río de Janeiro para posteriormente recalar en Natal, Daehurst y Lisboa (Portugal), hasta concluir su viaje en Pool (Gran Bretaña), el 12 de junio, es decir ocho días después de su partida de Buenos Aires. En vuelo efectivo, la travesía se cumplió en 37 horas, viaje que actualmente demanda entre 15 y 17 horas como máximo.

Objetivo comercial

La comitiva que iba a bordo del hidroavión “Argentina” era presidida por el entonces director de Aviación Comercial de la Argentina, Dr. Enrique Ferreira. Tenía la misión oficial de tomar contactos con las autoridades brasileñas, portuguesas, francesas e inglesas para establecer en forma definitiva y regular una línea mercante con esos países, cometido que se consiguió. Luego de cumplidos los trámites de rigor, el hidroavión “Argentina” con su comitiva a bordo estuvo de regreso en Buenos Aires el 27 de ese mismo mes de junio y, a partir de entonces, comenzaron las gestiones tendiente a iniciar, lo antes posible, los vuelos regulares a Europa, objetivo que, pese a las complejas tramitaciones de posguerra, se concretó como ya se dijo, el 13 de septiembre de 1946, es decir hace ochenta años.

El hidroavión

Esta máquina británica, cuyo verdadero nombre era “Short Sunderland”, se trataba de un poderoso cuatrimotor con una autonomía de vuelo de 4.800 kilómetros. Había sido diseñado para enfrentar en el plano marítimo de la Segunda Guerra Mundial, a los famosos Heinkel alemanes. Originalmente estaban artillados con doce ametralladores de distintos calibres; portaba bombas de profundidad para la lucha antisubmarina y tenía un compartimento destinado a la cocina para alimentar a sus diez tripulantes en los viajes trasatlánticos. Se fabricaron, según datos oficiales de la Imperial Airways, 740 máquinas; el vuelo de bautismo fue en 1937 en tanto el último fue en Nueva Zelanda en 1967.

Nació el 7 de diciembre de 1950 de la unión de Aeroposta Argentina, ALFA (Aviación del Litoral Fluvial Argentino), FAMA (Flota Aérea Mercante Argentina) y ZONDA (Zonas Oeste y Norte de Aerolíneas Argentinas).

Concluida la contienda mundial en 1945, Gran Bretaña continuó utilizando estos hidroaviones tanto con fines pacíficos como bélicos como ocurrió en la Guerra de Corea (1950-53) y en la lucha por la independencia de Malasia (1948-60). Asimismo, varias de estas aeronavs fueron adquiridas por compañías aéreas que luego de adaptarlas, las utilizaron para cubrir servicios transcontinentales, como fue el caso de nuestro país mediante el arriendo del hidroavión “Argentina” a la compañía del empresario uruguayo Alberto Augusto Dodero (1886-1951).

El Avro de FAMA

Como decíamos, el primer vuelo regular y comercial de nuestro país a Europa se realizó con el cuatrimotor Avro York, adquirido en Gran Bretaña luego de la Segunda Guerra Mundial. Como esta nave tenía una autonomía de 4.345 kilómetros, en los vuelos a Europa (Londres) debía hacer dos escalas en Brasil (Río de Janeiro y Natal), una en Africa (Dakar) y otra en Lisboa.

Desde aquel 13 de septiembre de 1946, primero FAMA y después Aerolíneas Argentinas, nuestro país nunca dejó de volar a Europa, por el contrario, con el paso del tiempo sus destino se fueron acrecentando.

Sin dudas, estas dos travesías, la del hidroavión “Argentina” y la del Avro York de FAMA, forman parte de las grandes efemérides de la aviación comercial de nuestro país que vale recordar.