VIDEOS. La Parroquia del Tránsito cerró el Mes del Milagro con una emotiva Misa de Acción de Gracias
El Milagro terminó hace algunos días, pero para quienes caminaron durante jornadas enteras, el regreso a casa no significa necesariamente el final. Queda todavía algo por hacer, dar gracias.
Con ese espíritu, la Parroquia Nuestra Señora del Tránsito cerró este fin de semana el Mes del Milagro con una Misa de Acción de Gracias dedicada especialmente a los Peregrinos de la Puna, aquellos hombres, mujeres, jóvenes y niños que volvieron a transformar caminos, cerros y rutas en una enorme manifestación de fe durante septiembre.
La celebración tuvo lugar el viernes, en el templo ubicado sobre avenida Bicentenario 995, en la ciudad de Salta. Allí volvieron a encontrarse muchos de los protagonistas de una de las postales más profundas que dejó el Milagro 2026.
Esta vez no hubo kilómetros por delante ni largas columnas avanzando hacia la Catedral. Tampoco el cansancio de las madrugadas o la incertidumbre del clima en los caminos de altura. Fue el momento de mirar hacia atrás y agradecer.
Bajo la imagen del Señor y la Virgen del Milagro, los fieles participaron de una ceremonia a cargo del padre Dante Bernacki. pensada como cierre espiritual de un mes que en Salta se vive de una manera particular. La convocatoria resumía ese sentimiento en pocas palabras: reunirse nuevamente “con el corazón lleno de fe y gratitud” para agradecer por el tiempo compartido.

El reencuentro después del camino
Para los peregrinos, septiembre deja historias que difícilmente terminan cuando concluye la procesión del 15. Cada grupo guarda anécdotas, sacrificios, promesas y nombres de personas por las que se caminó. Por eso, los encuentros posteriores también forman parte de esa experiencia.
La misa en la Parroquia del Tránsito fue precisamente eso un reencuentro después del camino.

Finalizada la celebración religiosa, la propuesta continuó con un brindis a la canasta, invitando a los asistentes a llevar algo para compartir. Un gesto sencillo que volvió a poner en primer plano uno de los aspectos que caracterizan a las peregrinaciones del Milagro: la solidaridad que se genera entre quienes caminan, reciben, alimentan o acompañan a los peregrinos.
Así, entre oración, agradecimientos y abrazos, fue bajando el telón de otro septiembre atravesado por la devoción.
El Milagro volverá el próximo año. Los peregrinos volverán a cargar sus mochilas, las imágenes saldrán nuevamente a los caminos y miles de salteños aguardarán su llegada. Pero antes de comenzar otra vez, había que agradecer por haber llegado.

