22 octubre, 2026

ARCA suspendió por 120 días las nuevas restricciones en la frontera con Bolivia, anunció Gustavo Sáenz

ARCA suspendió por 120 días las nuevas restricciones en la frontera con Bolivia, anunció Gustavo Sáenz

La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) postergó por 120 días la aplicación de las modificaciones al régimen de tráfico vecinal fronterizo, una medida que había generado preocupación entre comerciantes y autoridades municipales del norte de Salta por las nuevas restricciones al traslado de mercaderías hacia Bolivia. La decisión fue anunciada este miércoles 21 de octubre por el gobernador Gustavo Sáenz, quien destacó que el organismo nacional escuchó el planteo realizado por la Provincia y los sectores comerciales afectados.

La postergación representa un cambio importante en la implementación de la Resolución General 5910/2026, publicada el 9 de octubre en el Boletín Oficial, que había establecido nuevas condiciones para el movimiento de productos desde Argentina hacia países limítrofes bajo el régimen de tráfico vecinal fronterizo. Entre los puntos más cuestionados aparecen la prohibición de trasladar mercaderías acondicionadas en envases de 10 kilogramos o más, las restricciones sobre determinados granos y la fijación expresa de un límite diario de 150 dólares por persona.

El anuncio llega después de los reclamos de comerciantes y municipios de localidades como Aguas Blancas y Salvador Mazza, donde la actividad económica mantiene una relación directa con el movimiento de compradores y mercaderías a través de los pasos internacionales hacia Bermejo y Yacuiba. La preocupación de estos sectores estaba centrada en las consecuencias que podían generar las nuevas restricciones sobre las ventas, el transporte de productos y las fuentes de trabajo vinculadas con el intercambio fronterizo.

Gustavo Sáenz confirmó la postergación por 120 días

A través de sus redes sociales, el gobernador confirmó la decisión de ARCA y consideró que representa una respuesta favorable a los planteos que venían realizando las autoridades provinciales, los comerciantes y los municipios afectados.

“ARCA postergó por 120 días la aplicación de los cambios al régimen de tráfico vecinal fronterizo. Es una buena noticia que se haya escuchado nuestro reclamo, mucho más que el organismo haya entendido la situación planteada por comerciantes y municipios”, expresó Sáenz.

El mandatario explicó que la suspensión temporal permitirá abrir una instancia de discusión entre los distintos sectores involucrados, con el objetivo de analizar el funcionamiento del comercio en las zonas de frontera y revisar la manera en que deberían introducirse las modificaciones previstas por el organismo nacional.

“En ese tiempo funcionarán mesas de trabajo para analizar la situación comercial en la frontera y cómo deberían introducirse las modificaciones pretendidas. Tendremos la oportunidad de marcar nuestra postura”, señaló.

Finalmente, Sáenz remarcó la importancia del diálogo institucional y ratificó la posición de su gobierno frente a las medidas que puedan afectar la actividad económica de la provincia.

“Con diálogo, todo es posible. La defensa de los derechos de los salteños no está en discusión. Queremos el progreso de todos los sectores”, sostuvo.

El gobernador había planteado previamente la necesidad de revisar la normativa ante el titular de ARCA, Andrés Vázquez, y el director general de Aduanas, José Vélis. La postura provincial apuntaba a mantener los mecanismos de fiscalización para evitar actividades comerciales ilegales, pero sin perjudicar las operaciones legítimas que se desarrollan habitualmente en las localidades fronterizas.

Qué cambios había dispuesto ARCA para el tráfico vecinal fronterizo

La resolución que motivó el reclamo fue publicada el viernes 9 de octubre y estableció modificaciones al régimen regulado originalmente por la Resolución 2604/1986 de la entonces Administración Nacional de Aduanas.

El tráfico vecinal fronterizo es un sistema especial destinado a los habitantes de localidades ubicadas junto a los límites internacionales, que permite trasladar determinadas mercaderías para uso o consumo personal y familiar, bajo condiciones aduaneras simplificadas. No está previsto para realizar operaciones comerciales o industriales ni reemplaza los procedimientos formales de importación y exportación.

Uno de los puntos principales de la modificación fue la incorporación expresa de un límite diario de 150 dólares por persona para el egreso de mercaderías desde Argentina. Este monto no constituye una franquicia completamente nueva, ya que el tope de 150 dólares estaba contemplado en la regulación anterior. La diferencia es que ARCA especificó que debe aplicarse diariamente y por cada poblador habilitado.

La normativa también amplió las prohibiciones sobre determinadas mercaderías. Entre las nuevas restricciones aparece la imposibilidad de trasladar, mediante este régimen simplificado, trigo, soja y maíz en cualquiera de sus formas. A esto se suma la prohibición de transportar productos acondicionados en envases iguales o superiores a 10 kilogramos, o su equivalente en volumen.

De esta manera, una bolsa de harina de 25 kilos o una bolsa de azúcar de 10 kilos quedarían excluidas del régimen vecinal, independientemente de que su valor económico no supere los 150 dólares. En cambio, un paquete de arroz de cinco kilos no estaría prohibido específicamente por su presentación, aunque continuaría sujeto a las demás exigencias aduaneras y a la condición de estar destinado al consumo personal o familiar.

En cuanto a los combustibles, la resolución mantiene la prohibición de transportarlos en bidones, tanques suplementarios de vehículos u otros recipientes. También siguen excluidos los productos cuya salida del país se encuentre prohibida por otras disposiciones y las sustancias o elementos sujetos a restricciones especiales.

Estas condiciones habían sido establecidas para comenzar a regir el 10 de octubre, pero, según anunció Sáenz, su aplicación quedará postergada durante los próximos 120 días.

Por qué las nuevas restricciones generaron preocupación en Aguas Blancas y Salvador Mazza

El impacto de la normativa adquiere especial importancia en la frontera norte de Salta, donde el intercambio cotidiano de productos forma parte de la actividad económica de distintas localidades.

En Aguas Blancas, el movimiento hacia la ciudad boliviana de Bermejo sostiene una dinámica comercial vinculada con la presencia de compradores extranjeros, negocios de alimentos, transporte y servicios relacionados con el paso fronterizo. Algo similar ocurre en Salvador Mazza, donde el intercambio con Yacuiba tiene una incidencia directa en numerosas actividades económicas.

Para los comerciantes, una de las mayores preocupaciones estaba relacionada con la prohibición de trasladar productos en envases de 10 kilogramos o más. Esta disposición podía afectar operaciones de compra de determinados alimentos y otras mercaderías que habitualmente se comercializan en presentaciones de mayor tamaño.

También generaba inquietud la posibilidad de que las restricciones produjeran una reducción del movimiento de compradores y, como consecuencia, una caída en las ventas de los negocios que dependen de la actividad fronteriza.

Los planteos de los municipios y comerciantes no se limitaron a cuestionar los controles aduaneros. También apuntaron a la necesidad de contemplar las particularidades económicas y sociales de las zonas fronterizas, donde las modalidades de intercambio y traslado de mercaderías tienen características diferentes de las que se observan en otras regiones del país.

En ese contexto, la decisión de ARCA de postergar los cambios abre una instancia para discutir cómo compatibilizar el control aduanero con la continuidad de las actividades económicas de las comunidades fronterizas.

Qué buscaba controlar ARCA con la resolución

El organismo nacional había fundamentado los cambios en la necesidad de evitar que el régimen de tráfico vecinal fronterizo fuera utilizado para realizar operaciones con fines comerciales, una práctica que no está permitida por el Código Aduanero.

Entre las situaciones que ARCA buscaba prevenir se encuentran el fraccionamiento de mercaderías para eludir controles, la reiteración sistemática de operaciones y el traslado de productos que ingresan posteriormente en circuitos de comercialización sin cumplir los procedimientos correspondientes.

La regulación original ya establecía que este mecanismo debía utilizarse exclusivamente para atender necesidades personales, familiares o domésticas de los pobladores fronterizos. Por ese motivo, aun cuando una operación se encuentre por debajo del límite económico permitido, no puede utilizarse legalmente el régimen si su finalidad es realizar una actividad comercial o industrial.

La resolución tampoco significaba el cierre de los pasos internacionales ni una prohibición general para que ciudadanos bolivianos compraran productos en Argentina. Su alcance estaba relacionado específicamente con la salida de mercaderías mediante el régimen simplificado de tráfico vecinal fronterizo.

Otra aclaración importante es que los cambios no modificaban las franquicias generales de equipaje de los viajeros ni establecían un nuevo límite de 150 dólares para los argentinos que regresan de Bolivia con compras.

Durante los próximos 120 días habrá mesas de trabajo para revisar las modificaciones

La postergación anunciada por el gobernador permitirá abrir un período de discusión sobre las condiciones comerciales de la frontera y el alcance de las medidas propuestas.

Según explicó Sáenz, durante esos cuatro meses aproximados funcionarán mesas de trabajo destinadas a analizar la situación de las localidades fronterizas y evaluar cómo deberían introducirse las modificaciones al régimen.

La instancia será importante para que comerciantes, municipios y autoridades provinciales puedan plantear las consecuencias que podría tener la aplicación de determinadas restricciones sobre el movimiento de mercaderías y la economía regional.

Por el momento, el anuncio no implica que ARCA haya eliminado definitivamente las modificaciones previstas en la Resolución General 5910/2026. Se trata de una postergación temporal que abre la posibilidad de revisar su implementación y discutir eventuales ajustes antes de que comiencen a aplicarse.

Tampoco se informó en el anuncio del gobernador una fecha exacta de entrada en vigencia al finalizar el plazo de 120 días, por lo que será necesario conocer la instrumentación administrativa de la decisión.

La medida constituye un alivio para los sectores comerciales de Aguas Blancas, Salvador Mazza y otras localidades vinculadas con el intercambio fronterizo, que ahora tendrán una nueva oportunidad para exponer sus planteos ante las autoridades nacionales.

El desafío de los próximos meses será encontrar un equilibrio entre la necesidad de mantener controles aduaneros y la continuidad de las actividades económicas que forman parte de la vida cotidiana de las comunidades ubicadas en la frontera norte de Salta.