VIDEO. Cáncer de próstata: a qué edad comenzar los controles y por qué puede no presentar síntomas
El cáncer de próstata fue uno de los temas abordados por el urólogo Roberto Bachur durante una entrevista en Tal Cual, el programa de streaming de El Tribuno que se transmite de lunes a viernes, de 11 a 13. Durante la charla, el especialista brindó recomendaciones sobre los controles, explicó por qué la enfermedad puede avanzar sin síntomas y despejó algunas dudas frecuentes relacionadas con la salud prostática.
Uno de los principales puntos que destacó Bachur fue la importancia de realizar controles preventivos incluso cuando no existen molestias. Según explicó, los hombres que no tienen antecedentes familiares directos de cáncer deberían realizar su primer control urológico a partir de los 50 años, independientemente de que tengan o no dificultades para orinar.
En aquellos pacientes que cuentan con antecedentes familiares de enfermedades oncológicas, recomendó comenzar los controles algunos años antes, a partir de los 45 años.
El objetivo es favorecer la detección temprana. Bachur explicó que, en principio, estos controles no requieren estudios invasivos y pueden incluir un análisis de sangre y eventualmente una ecografía, de acuerdo con cada caso.
Un cáncer que puede no presentar síntomas
Una de las principales particularidades del cáncer de próstata, según explicó el especialista, es que cuando la enfermedad está localizada puede no generar ningún tipo de síntoma.
En esos casos, el paciente puede no tener problemas para orinar ni presentar sangre en la orina. Por eso, Bachur remarcó que muchas veces una persona puede acudir a una consulta por otro motivo y que la enfermedad sea detectada a partir de los controles correspondientes.
La ausencia de síntomas es, precisamente, uno de los motivos por los que el urólogo insistió en la importancia de los chequeos preventivos. La recomendación es no esperar a que aparezca una molestia para consultar, sino realizar controles destinados a comprobar que todo se encuentre en condiciones.
En ese sentido, Bachur explicó que la tendencia del tacto rectal también fue cambiando con el tiempo. Si bien anteriormente era una práctica habitual, actualmente su utilización es menor y se reserva para determinados escenarios.
Tener la próstata grande no significa tener cáncer
Otro de los conceptos que el especialista buscó aclarar durante la entrevista fue la diferencia entre el cáncer de próstata y la hiperplasia prostática benigna.
La hiperplasia prostática benigna consiste en un aumento del tamaño de la próstata que puede aparecer con el paso de los años y que está relacionado con factores hormonales y genéticos. Debido a su ubicación, cuando la próstata aumenta de tamaño puede generar una obstrucción en la salida de la orina desde la vejiga.
Sin embargo, Bachur remarcó que ambas situaciones no deben confundirse. Un hombre puede tener la próstata grande y no tener cáncer, pero también puede tener una próstata de tamaño pequeño y desarrollar la enfermedad.
Por este motivo, consideró fundamental explicar esta diferencia a los pacientes y evitar que los problemas urinarios sean asociados automáticamente con un cáncer de próstata.
Andropausia y tratamientos hormonales
Durante la conversación también se abordó la andropausia, relacionada con niveles bajos de testosterona y la aparición de determinados síntomas.
Bachur señaló que puede presentarse con cansancio, debilidad muscular y osteoporosis, además de un aumento de la enfermedad cardiovascular. A su vez, explicó que existe una relación con algunos tratamientos contra el cáncer de próstata, ya que una de las alternativas terapéuticas consiste en realizar un bloqueo hormonal o deprivación androgénica, que puede generar síntomas similares a los de la andropausia.
Respecto del reemplazo de testosterona, el especialista diferenció los casos en los que existe una indicación médica de aquellos hombres que recurren a suplementos o complementos hormonales por otros motivos. En estos últimos casos, remarcó la necesidad de contar con el seguimiento de profesionales como urólogos, andrólogos o endocrinólogos.
La importancia de incorporar el control a la rutina
Bachur señaló que la tendencia hacia controles más tempranos entre los hombres está cambiando, aunque consideró que la detección temprana todavía puede ser menor que en otros países.

La principal recomendación que dejó fue incorporar los controles urológicos a la rutina de cuidado de la salud y no esperar necesariamente a que aparezcan síntomas.
En el caso del cáncer de próstata, esa prevención adquiere especial importancia porque la enfermedad localizada puede desarrollarse sin manifestaciones que lleven al paciente a consultar. Por eso, los controles periódicos permiten buscar posibles alteraciones aun cuando el hombre se encuentre sin molestias.

