24 octubre, 2026

Giacobbe: Milei conserva apoyo, pero crece el reclamo económico

Javier Milei conserva un núcleo de apoyo que lo mantiene competitivo, pero enfrenta una demanda cada vez más fuerte de mejoras en la economía cotidiana. Ese es el diagnóstico del analista político y encuestador Jorge Giacobbe, quien en diálogo con El Tribuno describió un clima social “estable, pero angustiado” y advirtió sobre el desgaste de la espera. Giacobbe disertó en el Centro de Convenciones en el marco del evento Construye NOA.

“Yo creo que la inflación ya es un tema saldado”, afirmó. Según su interpretación, la sociedad ya reconoció al Gobierno ese resultado en las elecciones de medio término y ahora reclama que el esfuerzo se traduzca en bienestar. “Gracias, punto. Ahora tiene que empezar a venir la buena”, resumió.

El problema, sostuvo, es que esa expectativa convive con un creciente cansancio. “Y la gente se está agotando con eso”, señaló. Para Giacobbe, la incógnita es cuánto tiempo más está dispuesta a esperar la población: “La pregunta que está en el aire es cuánto tiempo más hay. Y no lo sabemos”.

El encuestador ubicó la imagen positiva y la intención de voto de Milei en torno de los 35 puntos. A partir de esa estimación, planteó que el Presidente “no está destruido para nada” y sigue siendo “absolutamente competitivo”, aunque aclaró: “Esos 35 puntos todavía no sirven para ganar la reelección, que es lo que pretende”.

Según su lectura, el mandatario conserva el núcleo que lo acompañó en 2023. El mayor desgaste aparece entre quienes se sumaron en el balotaje, especialmente antiguos votantes de Juntos por el Cambio.

“No es que no entienden el plan que Milei les propone, sino que no soportan el dolor, que son dos cosas distintas”, explicó. Ese malestar, sin embargo, no implica necesariamente un traslado del voto hacia la oposición.

Giacobbe diferenció el cambio de preferencias de la decisión que finalmente se expresa en las urnas. “Antes de ver el cambio de voto lo que tenemos que ver es el cambio de preferencias. El cambio de voto lo vamos a ver oficializado el día de la elección”, sostuvo.

En ese escenario identificó un sector enojado con la situación económica que, al mismo tiempo, rechaza un regreso del kirchnerismo. Esa tensión, consideró, puede resultar decisiva en la próxima elección: el descontento con el presente no supone una aceptación de la alternativa opositora.

También señaló que una parte del respaldo presidencial se sostiene en la identificación de los jóvenes con una ruptura política y generacional. Para ese sector, Milei todavía representa “lo único nuevo” y una figura capaz de cuestionar al sistema. A ello sumó la expectativa de que el esfuerzo económico conduzca a una situación mejor y el rechazo a volver al escenario anterior.

Liderazgo pendiente

En la oposición, Giacobbe observó una búsqueda que excede la definición de una candidatura. “Ese público lo que está buscando no es un candidato solamente, es un liderazgo”, sostuvo.

Consideró que Cristina Fernández de Kirchner conserva un vínculo afectivo con una parte de ese electorado, pero cuestionó su proyección: “En todo caso es el cariño del pasado o del presente, pero Cristina no tiene un plan para el progresismo del mañana”.

En ese espacio ubicó a Axel Kicillof como el dirigente con mayor potencial. No obstante, remarcó que los votantes opositores también atraviesan un momento de incomodidad y reclaman una renovación. “Ese público también está en queja, y también está con algún nivel de incomodidad y también está buscando algo nuevo”, expresó.

Para el analista, los dos grandes sectores siguen equilibrados y ninguno puede considerarse ganador o derrotado de antemano. “El verdadero tamaño del problema en realidad no es tan grande, es el 10% de la población que falta decidir”, afirmó.

Si la economía no mejora de manera contundente, estimó que las señales de transformación de cada espacio podrían adquirir mayor peso. Al oficialismo le reclamó dejar atrás rasgos que calificó de “sádicos” y “adolescentes”; al progresismo, superar una identidad “setentista” y “cleptómana”. Según su evaluación, ninguno de esos cambios resulta sencillo con los dirigentes actuales.

Consultado por el respaldo del gobernador Gustavo Sáenz a Milei y la posibilidad de construir un proyecto diferente, Giacobbe interpretó que algunos mandatarios provinciales podrían estar pensando en un ciclo político posterior. En ese grupo mencionó a los gobernadores de Salta (Gustavo Sáenz), Córdoba (Martín Llaryora) y Neuquén.

“Los gobernadores entienden que el capítulo para la construcción del futuro no es este turno, sino que es el otro”, afirmó.