Primavera fría y la atención puesta en el Súper Niño
La primavera transcurre pero en Salta el abrigo volvió a ganar protagonismo ¿Se trata de un episodio pasajero o de una primavera más fría de lo habitual?
Los registros meteorológicos de los primeros días de octubre muestran todo. El 7 de octubre, la máxima llegó a 31 °C, mientras que entre el 10 y el 11 las temperaturas máximas se ubicaron alrededor de los 17 °C. La diferencia entre ambos extremos fue de aproximadamente 14 grados.
Ayer también estuvo fresco y gris el día, el domingo más que primavera parecía domingo. Sin embargo, para determinar si Salta atraviesa una anomalía térmica excepcional es necesario distinguir entre el descenso de las temperaturas en pocos días y el comportamiento de todo el mes. Una semana fría no alcanza, por sí sola, para establecer que octubre se encuentra entre los más fríos de la historia.
La estación de referencia Salta, situada a unos 1.221 metros sobre el nivel del mar, permite observar el comportamiento climático de la capital provincial. Las estadísticas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para el período 1991-2020 muestran que las heladas durante octubre son muy poco frecuentes en esa estación.
Ese dato no significa que las jornadas frías sean extraordinarias. La nubosidad, las precipitaciones y el ingreso de masas de aire frío pueden provocar descensos importantes de las temperaturas máximas, incluso durante la primavera.
En este caso, la caída desde los 31 °C hasta los 17 °C constituye un contraste marcado. Pero para establecer su excepcionalidad habría que calcular las anomalías de las temperaturas máximas, mínimas y medias de octubre y compararlas con la serie histórica completa.
Argentina tiene antecedentes de irrupciones de aire frío durante este mes. En octubre de 2016, el SMN documentó temperaturas bajas y récords en distintas localidades del país. También en octubre de 2020 se registraron mínimas excepcionales en sectores de la Patagonia.
Estos antecedentes muestran que el frío primaveral no es un fenómeno desconocido. La cuestión es establecer si el episodio actual de Salta tiene una intensidad comparable con otros eventos históricos o si responde a una fluctuación meteorológica de corta duración.
Mientras Salta atraviesa estas jornadas frescas, el fenómeno El Niño vuelve a ocupar un lugar central en los pronósticos climáticos internacionales.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó el 8 de octubre que existe una probabilidad cercana al 100% de que El Niño persista hasta febrero de 2027. Los pronósticos citados por el organismo contemplan anomalías de hasta 3,7 °C en la temperatura superficial del Pacífico ecuatorial central y oriental durante el trimestre octubre-diciembre.
La expresión “súper Niño” se utiliza para describir episodios de especial intensidad. Sin embargo, no constituye por sí misma una categoría que permita anticipar cómo será el tiempo en una ciudad determinada.
Nubosidad e inestabilidad
El Niño modifica la circulación atmosférica y puede alterar los patrones de lluvias y temperaturas en distintas regiones del planeta. Sus efectos no son uniformes: dependen de la época del año, de la región y de la interacción con otros fenómenos meteorológicos.
Por eso, aunque el fortalecimiento de El Niño es un dato relevante para comprender el panorama climático de los próximos meses, no puede atribuirse automáticamente a ese fenómeno el descenso térmico registrado en Salta.
El descenso de las máximas en Salta es concreto: en pocos días, el termómetro pasó de alrededor de 31 °C a valores cercanos a los 17 °C. La nubosidad y la inestabilidad contribuyeron a sostener un ambiente fresco, poco habitual para quienes esperaban una continuidad de las jornadas cálidas de comienzos de mes.

