30 septiembre, 2026

Con menos ingresos, la deuda en los hogares salteños crece

Con menos ingresos, la deuda en los hogares salteños crece

El endeudamiento de las familias salteñas puede observarse desde una nueva perspectiva a partir del último informe del Centro de Economía Política Argentina (Cepa), al que accedió El Tribuno. Además de registrar el nivel de irregularidad de los créditos, el estudio pone el foco en la relación entre los ingresos de los hogares y su capacidad para afrontar las deudas. En ese mapa, Salta aparece con un ingreso medio alrededor de 19% por debajo del promedio nacional y una morosidad (con deudas de más de tres meses) del crédito familiar del 17,3%, considerando bancos y billeteras virtuales.

Según datos del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial, de la Secretaría de Trabajo de Nación, el salario bruto promedio nacional del sector privado registrado de marzo pasado fue de $2.207.129, mientras que en Salta fue de $1.786.369. La diferencia, del 19,1% coincide con el estudio de Cepa.

Las provincias cuyos ingresos se encuentran más alejados de la media nacional también muestran mayores niveles de mora. La Rioja encabeza ese comportamiento, con ingresos 31,5% inferiores al promedio y una irregularidad del 23,1%. Santiago del Estero combina una brecha de ingresos del 29,2% con una mora del 18,1%, mientras que Misiones tiene ingresos 29,7% menores a la media y una irregularidad del 16,9%.

Diferencias importantes

En el norte argentino también aparecen diferencias importantes. Jujuy registra ingresos prácticamente alineados con la media nacional, con una brecha cercana al 1,4%, y una morosidad del 15,7% de las familias. Formosa y Chaco presentan ingresos 15% y 20% inferiores al promedio, respectivamente, junto con niveles de mora de alrededor del 17,7% y 17,9%.

Cepa calcula que el salario real de los trabajadores registrados acumuló una caída del 14,3% desde noviembre de 2024 hasta julio de 2026. En el mismo período, la morosidad de las familias con bancos aumentó del 2,5% al 13%. En las billeteras virtuales fue peor, pasó del 7,3% al 33,9%.

La presión sobre los presupuestos familiares también surge de la evolución de los gastos. Según el informe, entre enero de 2024 y agosto de 2026 los salarios registrados acumularon una suba del 253%, mientras que el gas aumentó 2.071%, el transporte 1.442%, el agua 544% y la electricidad 393%. Esa diferencia entre ingresos y gastos redujo el margen disponible de los hogares y favoreció el recurso al endeudamiento.

Precariedad

En Salta, la situación alcanza especialmente a personas de edades activas. El 70,8% de los deudores morosos de la provincia tiene entre 25 y 54 años, de acuerdo a otro informe de Cepa con datos del Banco Central. La franja de 25 a 34 años concentra 54.114 personas, seguida por la de 35 a 44 años, con 45.951, y la de 45 a 54 años, con 32.153.

También hay una diferencia en los montos. La deuda promedio de las familias salteñas en mora es inferior a la media nacional en el conjunto del sistema. En los bancos alcanza $2.528.229 frente a $3.274.414 a nivel país, mientras que considerando bancos y billeteras virtuales llega a $2.118.077, contra $2.556.203 en el promedio nacional. En las billeteras virtuales ocurre lo contrario, con una deuda promedio de $1.241.801 en Salta frente a $1.199.936 en el país.

En los barrios

En tanto, un relevamiento realizado en agosto por el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci) en unos 500 hogares de más de 40 barrios y asentamientos populares de la capital salteña aporta otra mirada sobre el endeudamiento, especialmente entre familias que no necesariamente tienen acceso al sistema bancario tradicional. El estudio registró que el 85,9% de los hogares consultados tiene deudas y el 76,6% presenta algún atraso en sus pagos. Además, el 45,8% señaló que sus ingresos no alcanzan para cubrir todos los gastos mensuales.

Según los datos difundidos por Isepci, el 66% de los hogares relevados tomó deuda para comprar alimentos, mientras que el 48% lo hizo para afrontar servicios y el 45% para gastos vinculados con salud y medicamentos. La encuesta también registró distintas formas de financiamiento, entre ellas tarjetas de crédito, préstamos de familiares, fiado y prestamistas informales.