De no creer: arrancó la temporada navideña y las panaderías ya hornean pan dulce
Aunque todavía falta para levantar las copas, las panaderías salteñas ya encendieron los hornos para uno de los clásicos de fin de año. El pan dulce comenzó a salir y se vende más de lo esperado. Eso sí, las frutas abrillantadas pierden terreno frente a los chips de chocolate.
Las fiestas ya están a la vuelta de la esquina, y como para muestra basta un botón, solo alcanza con pasar cerca de alguna panadería para darse cuenta de que la Navidad empezó bastante antes de lo que marca el calendario.

No hace falta ver arbolitos, luces de colores ni escuchar villancicos. Hay una señal mucho más contundente, los hornos ya comenzaron a sacar pan dulce. Y lo más llamativo es que se vende, y se vende bien, contó “Tami”, una empleada de una panadería de barrio Santa Ana.
La gente entra a comprar el pan de todos los días, alguna factura para acompañar el mate y, de paso, pregunta por ese clásico que hasta hace algunos años parecía reservado exclusivamente para noviembre y diciembre.
—¿Oiga don, ya tienen pan dulce?, es la pregunta comienza a repetirse detrás de los mostradores, y la respuesta, para sorpresa de más de uno, es que sí.
Pero hay un pequeño detalle, el pan dulce también cambió, como cambian todas las cosas en este mundo. La fruta abrillantada, ese ingrediente que hace que un pan dulce sea un pan dulce, perdió la batalla. Hubo una época en la que hablar de pan dulce era pensar inevitablemente en frutas abrillantadas, pasas y frutos secos. Estaban quienes las pellizcaban y la comían primero y también los que se pasaban media merienda sacándolas una por una de la masa.

Ahora los gustos parecen ir por otro lado. En las panaderías advierten que muchos clientes directamente preguntan: —¿Tiene frutas? Y si la respuesta es afirmativa, siguen de largo.
Los chips de chocolate se convirtieron en los nuevos protagonistas. Son los que más buscan y los que empiezan a ganarse un lugar privilegiado entre las bandejas y las góndolas.
Será una cuestión generacional, de gustos o simplemente de moda. Aquel pan dulce cargado de colores que durante décadas presidió las mesas familiares tiene cada vez más competencia.

Lo cierto es que en Salta, por lo menos, la temporada navideña ya arrancó y pese a que algunas cosas han cambiado, la Navidad seguirá siendo la misma. El que ya no es exactamente el mismo es el pan dulce.

