27 octubre, 2026

“Hay más víctimas y tienen que salir a buscar justicia”: el reclamo de un afectado en la causa de Mendioroz Juncosa

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Este lunes se conoció la sentencia de Nicolás Mendioroz Juncosa, quien había sido detenido en Australia y trasladado a la Argentina, donde quedó a disposición de la Justicia por tres delitos de estafa.

Fue condenado por tres hechos de estafa con criptomonedas. La sentencia se dictó mediante un juicio abreviado en el que reconoció su responsabilidad penal y el perjuicio económico ocasionado a los damnificados.

El Tribuno habló con uno de los perjudicados en el caso, quien expresó su decepción por el resultado del proceso y aseguró que la lucha judicial todavía no terminó.

Si bien reconoció como un avance que el acusado haya admitido los hechos, cuestionó que la resolución judicial no contemple una reparación económica por el perjuicio sufrido.

“Es un sinsabor. Si bien está cómo se resolvió el juicio, hay como una ausencia del delito, pero no hay una reparación del daño causado”, le comentó a El Tribuno.

El damnificado explicó que las víctimas se opusieron al acuerdo de juicio abreviado porque no incluía la devolución del dinero. Además, cuestionó que la condena permita al acusado permanecer en libertad. En ese contexto, el acusado reconoció haber estafado a tres personas que invirtieron un total de 164 mil dólares bajo la promesa de obtener ganancias mensuales del 10%.

“La verdad es que decepciona, porque causó daño, no va preso y no devuelve la plata”, manifestó.

En ese sentido, expresó su preocupación por el mensaje que podría dejar una resolución así frente a otros hechos similares. “¿No sienta un precedente para el resto de las personas que se dediquen a este tipo de estafas?”, cuestionó.

La posibilidad de iniciar una demanda civil

Uno de los principales reclamos es recuperar el dinero perdido. Según explicó, tras la resolución penal, el próximo paso será evaluar acciones por la vía civil para reclamar una reparación económica.

“Lo que nos va a quedar es ir por la vía civil”, afirmó, y señaló que buscarán determinar si existen bienes del condenado que permitan responder por el perjuicio ocasionado.

Pese a las dificultades, el entrevistado sostuvo que mantienen la esperanza de recuperar lo perdido. Recordó que, cuando Mendioroz Juncosa se fugó, también parecía imposible lograr su detención y posterior juzgamiento.

“Esto no va a ser en forma inmediata. Fueron años de estar trabajando sobre esto”, explicó.

El reclamo, según indicó, no se limitaría al capital perdido, sino que también buscarían contemplar intereses y daños y perjuicios derivados de lo ocurrido.

De la amistad a la estafa

“Era un amigo, jugábamos al fútbol, hacíamos asados, tercer tiempo”. Más allá de las pérdidas económicas, el afectado relató que uno de los aspectos más dolorosos fue descubrir que la persona denunciada era alguien con quien mantenía una relación de amistad.

Según su testimonio, Mendioroz Juncosa formaba parte de su círculo cercano e incluso participaba de actividades y retiros espirituales, donde llegaba a brindar charlas. Esa confianza hizo que el impacto de la estafa fuera todavía mayor.

“En este caso, se hizo pasar por nuestro amigo”, expresó, al explicar cómo, según su relato, el condenado se había ganado la confianza de quienes terminaron perjudicados.

También fue especialmente duro al referirse a Mendioroz y al vínculo que habían mantenido durante años. “Estamos hablando de una mala persona. Eso es lo que tiene que saber la gente”, sostuvo.

También cuestionó que, pese a haber reconocido su responsabilidad penal, el condenado pueda continuar en libertad. “Está en la calle, pero tiene un cartel de culpable en la frente”, afirmó.

Por otra parte, mencionó las consecuencias personales y familiares que atravesaron durante estos años, desde la pérdida del dinero hasta el desgaste emocional de sostener el reclamo judicial.

“Te sentís muy defraudado, te sentís vulnerable”, expresó, y recordó el estrés que atravesaron las familias al tener que afrontar la pérdida económica y la decepción de haber confiado en alguien cercano.

El llamado a otras posibles víctimas

Durante la entrevista con El Tribuno, aseguró que tienen conocimiento de otras personas que también habrían resultado perjudicadas, aunque por distintos motivos todavía no realizaron denuncias.

En ese sentido, las alentó a presentarse ante la Justicia y contar lo sucedido. También hizo hincapié en lo difícil que puede resultar para una persona reconocer públicamente que fue víctima de una estafa.

“Los perjudicados por ahí no tienen la intención, se sienten mal”, explicó, al referirse a quienes prefieren no hablar sobre lo ocurrido.

Sin embargo, insistió en que superar esa situación es fundamental para poder reclamar justicia. “Hay que aceptar: me estafaron”, sostuvo, al señalar que muchas veces las víctimas sienten vergüenza o se reprochan haber confiado en quienes las engañaron.

“Hagan las denuncias, muévanse. Nosotros estuvimos cuatro años para que se dé esto. Y veremos cuánto más para cobrar”, sostuvo.

Finalmente, insistió en que, pese a la decepción por la condena y la falta de una reparación económica, continuarán buscando recuperar el dinero.

“Hay que seguir buscando la justicia, la búsqueda perpetua de la justicia”, concluyó.