VIDEO. La Noche Blanca destaca su propuesta sin confrontar con Halloween
Vestirse de blanco, representar a un santo o llevar una imagen y una frase para compartir con los vecinos. Esas son las invitaciones de la Noche Blanca de Todos los Santos, una celebración que nació hace unos quince años en La Silleta y fue sumando familias y comunidades cercanas. Hoy, la propuesta volverá a reunirlas en una jornada de actividades.
Yolanda Noemía Aramayo, organizadora del encuentro, visitó Tal Cual, el streaming de El Tribuno, y explicó que la iniciativa tiene una finalidad religiosa, pero no busca confrontar con quienes celebran Halloween.
“Todos tenemos derecho a elegir”, sostuvo. Contó que en la plaza de La Silleta también se realizan actividades de Halloween y remarcó que ambas propuestas conviven sin conflictos. “Esto no es para pelear, ni para contradecir a nadie; al contrario, es para unir y para evangelizar”, expresó.
La celebración se realiza en la víspera del Día de Todos los Santos, que la Iglesia Católica conmemora el 1 de noviembre. Según recordó Aramayo, comenzó entre 2010 y 2011 junto con Vilma Mendoza, instructora de la Policía Infantil, como una propuesta de evangelización.
En aquella primera edición, los participantes salieron vestidos de blanco. Aramayo explicó que eligieron ese color por su asociación con la luz y con el significado que tiene Dios para los creyentes. Después surgió la idea de representar a santos y compartir sus historias.
La organizadora recordó que se vistió de sor Faustina, de santa Teresa de Calcuta y, en otra oportunidad, de santa Yolanda. Para ella, preparar la vestimenta también invita a conocer quién fue cada figura y cómo vivió su fe.
Cómo se sumaron las familias
Al principio participaron los más chicos, pero con el tiempo se sumaron los adultos. Las recorridas incorporaron música, bailes, cantos y frases de los santos. Su esposo acompaña con la guitarra y su hijo también participa, junto con vecinos que colaboran en la animación.
Aramayo vinculó la propuesta con valores que busca transmitir a las nuevas generaciones: el respeto, la solidaridad, el amor y la caridad. “Nosotros también estamos llamados a la santidad”, señaló, al explicar que ese mensaje puede expresarse en acciones cotidianas. Para esta edición se organizaron dos caravanas que confluirán en la capilla de la Virgen de Fátima, en El Encón Grande. Una partirá desde La Silleta: la convocatoria será a las 18 en la capilla Inmaculada Concepción. La otra saldrá desde El Encón Chico.

