Martín Teruel: “Es fundamental que el adulto ejerza su rol de acompañar”
¿A qué edad están viendo hoy el inicio de consumo en Salta?
Las edades de las primeras experimentaciones se dan tempranamente. La edad promedio del inicio del consumo de alcohol está en los 13 años, mientras que el consumo de marihuana por primera vez se ubica en promedio alrededor de los 14 años. En el caso de las personas que llegan para iniciar un tratamiento por consumo, 8 de cada 10 comenzaron a usar drogas antes de los 18 años.
¿Qué consumen hoy los jóvenes salteños?
Las bebidas alcohólicas siguen siendo las sustancias más consumidas y las de comienzo más temprano. También ha crecido el consumo de marihuana como droga de inicio. Respecto del alcohol entre los adolescentes, se evidencia un patrón de uso caracterizado por los excesos en los fines de semana. Son chicos y chicas que no beben durante la semana, pero en las salidas de fin de semana ingieren grandes volúmenes, lo cual suele desencadenar múltiples complicaciones e ingresos por guardia de los hospitales.
Una madre del interior detecta que su hijo de 12 o 14 años consume: ¿a dónde va concretamente hoy?
El sistema de salud pública ha incorporado muchos nuevos profesionales de salud mental para abrir servicios que ofrezcan accesibilidad a la atención que sean cercanos a los lugares donde viven las personas. Se viene trabajando para que la atención por consumos problemáticos se realice en los distintos efectores de la red sanitaria. Así que, el primer lugar de consulta es el centro de salud u hospital más cercano al domicilio.
¿Cuántos centros de atención hay en la provincia?
Más allá de las consultas por consultorios externos de los efectores de salud pública, el sistema tiene 7 centros especializados en distintos puntos de la provincia, 3 de los cuales tienen servicios de internación para los procesos de deshabituación y recuperación.
¿Cuánto tiempo espera una familia desde que pide ayuda hasta que empieza el tratamiento?
Sobre esto hay algunos aspectos que es muy importante señalar: el primero es que en nuestro Centro de Consulta y Orientación hemos visto que la mayoría de las familias consultan unos años después de enterarse que hay un miembro consumiendo, por eso es necesario seguir insistiendo en promover las consultas lo más tempranamente posible. En segundo lugar tenemos que decir que un porcentaje importante de los tratamientos comienza justamente a partir que un otro, familiar o allegado, consulta y empieza a recibir orientación. Finalmente, cuando el sistema toma contacto con una persona que está en situación de consumo, el inicio de tratamiento es bastante rápido.
¿Qué hacen en las escuelas primarias? ¿Hay prevención?
El trabajo de la Secretaría con los contextos escolares consiste en orientar a equipos de conducción para que el ámbito escolar sostenga procesos preventivos, de acompañamiento, detección y cuidados.
Cuando un niño de 10 o 12 años llega con consumo, ¿qué protocolo se activa con Niñez?
Los casos de niños y niñas que pueden estar con consumo muchas veces llegan justamente a partir de intervenciones previas del área de Niñez y, si se trata de personas que están en dispositivos de esa Secretaría, tenemos un protocolo de articulación para el acceso a tratamiento y continuidad de cuidados.
¿Tienen datos duros de Salta o trabajan con estadísticas nacionales viejas?
Tenemos. En nuestra provincia hoy por primera vez en la historia contamos con epidemiología en salud mental a partir del sistema de historia clínica única digital. A la vez, para determinadas problemáticas se hacen articulaciones con otros organismos, no sólo para tener datos más precisos, sino sobre todo para que las personas que están sufriendo puedan acceder a la atención necesaria.
¿Qué parte del presupuesto se destina a prevenir y qué parte a internar?
Primero hay que correrse de la idea de que internar es la única forma de intervenir para brindar una asistencia adecuada. Obviamente hay situaciones y momentos en que la persona necesita ser internada, pero no es el único modo en que se puede asistir. Hecha esa aclaración, las consultas y demandas de atención en salud pública han crecido de manera exponencial, lo que implica que buena parte de los recursos humanos tengan que estar abocados a las tareas clínicas de atención de pacientes. Sin embargo los equipos de salud también desarrollan acciones de prevención y de promoción, de manera colaborativa con las áreas no sanitarias, sean provinciales, municipales u organizaciones de la sociedad.
¿Qué le diría a un adolescente que consume y cree que nadie lo puede ayudar?
Me parece que lo que hay que pensar es qué decirle a los adultos del entorno de ese adolescente. Porque las conductas de chicos y chicas reflejan también en gran medida lo que los adultos hacemos o dejamos de hacer con ellos. Creo que es fundamental que recuperemos el rol de acompañamiento, la presencia efectiva, la mirada, la escucha y la palabra que los adultos hemos ido dejando de ejercer.
Si tuviera que hacer autocrítica, ¿en qué está fallando el Estado?
Pienso que es necesario que se siga ampliando la capacidad de respuesta para los que necesitan ser atendidos. Y no me refiero solamente a ampliar en cantidad sino también en la diversidad de la oferta de dispositivos, incluyendo cada vez más espacios en los ámbitos comunitarios, de proximidad con la gente, sobre todo teniendo en cuenta que hay un número creciente de personas con malestar o sufrimiento emocional y, por otra parte, que la pérdida del poder adquisitivo lleva a que la búsqueda de ayuda se dirija mayoritariamente al sistema público. Frente a esto, mientras el Estado Nacional recorta y se retira, en nuestra provincia hemos continuado armando equipos y servicios, y ampliando la cobertura en el interior.

